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sábado, 19 de febrero de 2011

El buen comer (I)

He decidido meter en el blog una sección sobre crítica de restaurantes. Todo esto nace por dos razones, la primera es que me he quedado muy cabreada con la cena de hoy en el sitio que comentaré en el post, y por culpa del chef Gordon Ramsay. Que al que no lo conozca debería verlo en un programa que ponen en Nova que se llama Pesadilla en la Cocina en el que este hombre va a los restaurantes porque lo llaman para salvar los negocios y se ven unas cocinas asquerosas, comida congelada, nada fresco e incluso podrido. El hombre es lo más crítico con respecto a la comida que he visto. Y como últimamente me he viciado a sus programas pues se nos ha pegado algo de tiquismiquis.

Pues a lo que iba...NO VAYAN A LA CANTINA MARIACHI!!! En serio, he salido cabreada, timada y con un dolor de estómago horrible. 
Para empezar pedimos un mojito y una margarita de fresa para beber. Ya empezaron mal. El mojito no estaba bueno, era directamente un granizado y llevaba una hoja de hierbabuena pasadísima. La margarita también era un granizado y puaj...
Seguimos con unos nachos norteños. Nachos saladísimos de bolsa, con salsa barbacoa, nata agria y carne de lata.
Y como primero y último plato pedimos unas quesadillas y eso ya fue el toque final. La mía era bastante simple: una quesadilla de jamón y queso. Pero estaba asqueroso. Eran las tortas esas que venden de Bimbo, cosa que se nota porque una vez las hice en casa y me quedaron igual de malas con los bordes extraduros. Encima parecía que habían puesto con jamón y queso directamente en el microondas. Las de mi chico tampoco estaban muy allá pero encima pidió de extra un poco de guacamole por el que nos cobraron casi 3 euros! Creo que lo único decente y que no parecía de micro o congelado eran unas papas gajos que me pusieron con mi quesadilla. 
Conclusión: una cena horrible por la que encima tuvimos que pagar poco más de 30 euros para que además nos quedáramos con hambre y con el estómago revuelto. 
Aunque puede ocurrir que al ser una franquicia, pues de una a otra varía muchísimo la calidad de la comida y el servicio porque es algo que ya me ha pasado, pero lo que tengo claro es que no voy a volver ni a este ni a ningún otro restaurante de la misma empresa. 
También puede ser que parezca muy tiquismiquis pero es que muchas veces no nos damos cuenta pero nos dan porquería de comer en restaurantes por la que encima tenemos que pagar y creo que tenemos el derecho a quejarnos si no nos parece buena. 

Espero que el próximo día que venga a hablar de comida no sea de mala ostia...